la batalla de stalingrado por winston canahuate


Stalingrado (1)
El primero de setiembre de 1942, las fuerzas alemanas del 6to Ejército habían rodeado completamente Stalingrado. La orden que Paulus recibió de Hitler fue tajante, tomar Stalingrado a toda costa y no retroceder bajo ninguna circunstancia. El día 4 de setiembre, la Luftwaffe lanza un ataque con mil aviones sobre la ciudad. Ante la inminencia de la ofensiva alemana, los soviéticos organizaron todas las fuerzas disponibles en la zona, agrupándolas en el 62 Ejército bajo el mando del General Lopatin. Midiendo las fuerzas, Lopatin no se encontraba confiado en poder contener a los alemanes, expresando sus temores sobre la batalla que se avecinaba.
General Chuikov
Chuikov
El General Yeremenko, comandante en Jefe de la zona de Stalingrado, no lo pensó dos veces y lo destituyó, poniendo en su lugar al experimentado Vasily Ivanovich Chuikov, quien había comandado las fuerzas del Ejército Rojo contra el Ejército Blanco durante la Revolución Rusa y en España había sido asesor durante la Guerra Civil. Las órdenes que recibió Chuikov fueron, mantener el control de la ciudad a cualquier costo y como primer paso, él a su vez, emitió una orden de no dar ni un paso atrás y menos rendirse. La orden fue refrendada por el Comisario Político Nikita Kruschev, quien le preguntó a Chuikov cómo interpretaba el trabajo que se le estaba encomendando, a lo que Chuikov respondió "Defender Stalingrado o morir en el intento". Kruschev replicó, "Usted ha entendido bien lo que se le ha encomendado." La Stavka refrendó las órdenes dando instrucciones a la NKVD, para que le dispararan a todo aquel que intentara retroceder. En la ribera opuesta del Volga se apostaron las fuerzas que harían cumplir esas órdenes.
Mamaev Kurgan
La noche del 12 de setiembre de 1942, Chuikov cruzó el Volga desde Krasnaya Sloboda y fue directo a su cuartel general en la colina Mamaev Kurgan un monumento funerario tártaro, que con sus 102 metros de altura era una buena posición de observación. Desde la colina 102, Chuikov usando su largavistas periscópico analizó la situación después de destilar el terror en sus comandantes, que estaban ansiosos de escapar a través del Volga más que presentar resistencia a los alemanes. Acompañado de su siniestro comisario político Kuzma Akimovich Gurov, revisó las defensas advirtiendo que el tiempo era sangre y que no se debían contar las horas ni los días, sino el número de alemanes muertos. Los cobardes y desertores serían fusilados sin importar el rango. La madre tierra había sido violada y cualquier sacrificio sería insuficiente para vengar la afrenta. Para entonces, el perímetro del frente alemán alrededor de la ciudad, medía 48 kilómetros de longitud.
Fuerzas soviéticas en un asalto en Stalingrado
Rattenkrieg
Chuikov rechazó la idea de enfrentar a los alemanes en las afueras de la ciudad, prefiriendo levantar defensas en los edificios, casas y fábricas, en las calles y plazas dentro de la propia ciudad. Esto detuvo a las fuerzas del 6to Ejército que debió emplear gran número de tropas tratando de desalojar a los rusos de los fortines, casamatas, túneles y trincheras donde los soviéticos los esperaban. Pronto los germanos le dieron un nombre a este enfrentamiento que se asemejaba al de una guerra entre ratas o Rattenkrieg. Para ambas fuerzas, la orden de no retroceder, ni rendirse, desató una lucha sin cuartel de calle en calle, que obligaba al enfrentamiento cuerpo a cuerpo con conquistas y retrocesos de casa en casa. No fue raro encontrar edificios donde una parte era ocupada por los rusos y otra por los alemanes. En muchos casos, ambas fuerzas se veían obligadas a compartir un baño o pasar la noche en el primer piso, con el enemigo acechando en el sótano.
Luftwaffe
La Luftwaffe desempeñó un papel importante en esta etapa de la batalla por Stalingrado, pues mantenían a raya a los refuerzos que trataban de entrar en la ciudad por el este a través del río. Los Stukas machacaban las defensas rusas cayendo como aves de presa sobre todo lo que se movía. Por encima los cazas alemanes mantenían el control de los cielos. Pero las defensas antiaéreas soviéticas causaban también muchas bajas en la aviación alemana. Para contrarrestar la superioridad aérea, los soviéticos optaron por trasladar los refuerzos de noche, evitando así a la aviación, los alemanes sin embargo controlaron el acceso por el río.
El 4 de octubre, Paulus lanza su cuarta ofensiva contra la ciudad, fuerzas de infantería y Panzers atacaron desde el sur y este obligando a los rusos a ceder posiciones en la ciudad. El puesto de mando de Chuikov fue rebasado por la 295 División Panzer y fue tomada la Plaza Roja y la estación principal del ferrocarril. En el noreste la 389 División de Infantería embolsó fuerzas en Orlovka y Gorodishche y llegando al Volga, con pequeños bolsones en Rynok y Spartakovka, pero sin capturar las fábricas tractores y Octubre Rojo. En toda la ciudad había infiltraciones pero los soviéticos no cedían posiciones.
El 6to Ejército de Paulus había logrado rechazar al 62 Ejército de Chuikov a lo largo del Volga. Poderosos morteros de 600 mm machacaban las defensas rusas, pero los defensores se las ingeniaban para crear nuevos puntos de defensa en las ruinas de las casas destruidas por tan formidable arma. En dos semanas, las fuerzas del Chuikov se redujeron a una división, pero lograban contener a los alemanes que se veían imposibilitados de ocupar la ciudad en su totalidad. Todo ruso que se aventurara a escapar por el Volga era ametrallado por la NKVD desde la orilla opuesta.
En el OKW, las cosas no andaban bien. A mediados de octubre, Hitler se desesperaba, ordena suspender todas las operaciones en el este, excepto Stalingrado. El General Halder expresaba sus dudas que se pudiera conquistar la ciudad. Constantemente se discutía sobre la probabilidad de un contraataque soviético desde el norte, a lo largo del Don, pero Hitler estaba totalmente obsesionado con Stalingrado y no prestaba atención a sus generales.
Destitución de Halder
La parte más vulnerable estaba en el este, donde los rumanos mantenían un frente demasiado amplio para sus fuerzas. Por tanto las divisiones rumanas no brindaban garantías en caso de un contraataque ruso. A mediados de octubre de 1942, ante la poca perspectiva de una victoria en Stalingrado, Hitler destituye a Halder y nombra al General Kurt Zeitzler como su reemplazante. Los alemanes concentran sus ataques en la Fábrica Barrikady y capturan la mitad de ella el 21 de octubre, con éxitos también en el arrea de Krasnye Oktyabr.
General Kurt Zeizler
A comienzos de noviembre los vuelos de reconocimiento de la Luftwaffe comenzaron a informar sobre concentración masiva de fuerzas al norte del 3er Ejército Rumano. Todos los informes enviados desde el Cuartel General de Paulus al OKW fueron ignorados o devueltos recordándole cuáles eran las prioridades del momento. A Paulus no le quedó otra alternativa que enviar a la 22 División Panzer que se apostara al sur de las posiciones rumanas, pero el traslado fue desastroso debido a que sólo pudieron ponerse en situación operativa a 50 tanques que se unieron a los tanques rumanos constituyendo el 48 Cuerpo Acorazado. Dada la magnitud de fuerzas rusas reportadas por la Luftwaffe, el flanco resultaba inerme para poder detener una contraofensiva soviética en el sector. El 11 de noviembre Paulus lanza su última ofensiva en Stalingrado, pero logra ser contrarrestado por los rusos al fraccionar la acción alemana quienes pierden así la parte central de la ciudad. Sin embargo, los rusos enfrentan problemas de abastecimientos, cuando los primeros hielos ya se ven flotar en el Volga.
Stalingrado (2)Operación Uranus
El 19 de noviembre de 1942, el Ejército Rojo desató la Operación Uranus al mando del General Vatutin que contaba con 3 ejércitos y un total de 18 divisiones de infantería, ocho brigadas de tanques, dos brigadas motorizadas, 6 divisiones de caballería y una brigada antitanque. La mayoría de estas fuerzas fueron lanzadas contra las líneas rumanas al norte de Stalingrado y el resto, desde el sur, buscando encerrar al 6to Ejército separándolo de las líneas alemanas.
El ataque fue detenido por los rumanos conteniendo a los rusos todo el día, pero a la larga las líneas de defensa serían rotas por la enorme superioridad numérica de los soviéticos que superaban a la infantería rumana en una proporción de 3 a 1 y en cuanto a las fuerzas acorazadas en un avasallante 7 a 1. Al día siguiente, las líneas fueron rotas y el frente se convirtió en una coladera por donde discurrían las fuerzas rusas sin que los rumanos pudieran detenerlas. El segundo ataque realizado por ejércitos rusos 51, 57 y 64, irrumpió al sur de Stalingrado perforando las líneas del 4to Ejército Rumano compuesto casi en su totalidad de caballería y parte del 4to Ejército Panzer. Realizando un movimiento envolvente las dos puntas de lanza se encontraron en Kalash. El Ejército Rojo embolsó 300 mil hombres del 6to Ejército de Paulus y la mitad del 4to Ejército Panzer desarticulando a los ejércitos rumanos que se desbandaron de manera incontenible. El ejército rumano que usaba métodos medievales, no tenía ni la mística ni la moral para sostener las líneas. Los oficiales rumanos usaban los métodos del azote para mantener la disciplina de una tropa que no tenía razones para sacrificarse, mientras que siguiendo sus costumbres, comían en mesas con mantel largo y cubiertos de plata. El 23 de noviembre, el 3er Ejército Rumano se rindió, los soviéticos capturan el puente sobre el Don en Kalash.
El 24 de noviembre, como de costumbre Goering fanfarroneó ante Hitler, ofreciéndole que el 6to ejército sería abastecido por la Luftwaffe que podría reorganizarse mientras se formaba el contraataque para restablecer las líneas alrededor de Stalingrado. De hacerse eso equivalía a que las fuerzas rusas quedarían cercadas entre las fuerzas de Paulus dentro de Stalingrado y las fuerzas que llegarían del oeste para romper el cerco. Al menos se requerían de 600 toneladas de suministros diarios, cantidad que los mandos de la Luftwaffe sabían que era imposible transportar, porque simplemente no se contaban con un número suficiente de aviones para llevar a cabo esa tarea. Pero, una vez más, Hitler creyó en la palabra de Goering y reafirmó la orden de no dar un solo paso atrás en Stalingrado, respaldando la promesa de que el 6to Ejército sería abastecido por aire. Hitler ordenó que Manstein dejara Leningrado y se dirigiera al sur para controlar la situación.
El plan de Goering fracasó apenas se inició. El invierno impidió el puente aéreo debido a que ambos extremos de la línea de abastecimientos estaban cubiertos de nubes o grandes nevadas. Los días en que el clima permitía el despegue, apenas 280 toneladas pudieron ser transportadas, pero apenas fueron unos pocos días en los dos primeros meses del asedio sufrido por el 6to Ejército. Los pocos aviones que llegaban a Stalingrado regresaban cargados de heridos, que en muchos casos llegaban siendo cadáveres. Otros muchos miles, morían congelados en los bordes de las pistas de aterrizaje, esperando el avión que nunca llegó y abandonados por los enfermeros que apenas tenían fuerzas para regresar por más heridos. Pese a todo, Paulus se las arregló para estabilizar las líneas de defensa, pero cada día que pasaba confirmaba el hecho de que la ayuda exterior era imposible, al menos mientras Hitler no derogara la orden de no retroceder. De hecho si Paulus hubiera tomado la decisión de abandonar Stalingrado para reencontrarse con las líneas alemanas y restablecer el frente, el 6to ejército podría haberse salvado.
El día 7 de diciembre, los ataques rusos sobre el río Chir amenazan los campos de aterrizaje mediante los cuales se abastece el 6to Ejército. El 11 Ejército Panzer logra controlar la situación pero a costa de enormes pérdidas.
Stalingrado (3)Operación Tormenta de Invierno (Wintergewitter)
El 24 de noviembre, Hitler ordena a Manstein dirigirse al sur para controlar la situación en Stalingrado donde el 6to Ejército ha sido acorralado. A lo largo de los ríos Don y Chir, von Manstein pudo reconstituir sus fuerzas en el nuevo Grupo de Ejércitos del Don. El 7 de diciembre los rusos atacan por el Chir poniendo en peligro los aeródromos que sirven de punto de llegada de los abastecimientos para el 6to Ejército en Stalingrado. La 11 División Panzer logra detener el ataque pero con grandes pérdidas. No sólo Hitler cometió el error de impedir el repliegue táctico del 6to Ejército para evitar ser encerrado. Stalin también cometió un error, porque en vez de atacar a Manstein y rechazar sus fuerzas hacia el oeste, ordenó que todo el esfuerzo se concentrara en la defensa de Stalingrado, dándole a Manstein el tiempo que necesitaba para organizarse. Tanto Hitler, como Stalin le daban más importancia al significado político que el nombre de la ciudad tenía, que a las recomendaciones que recibían de los generales.
Erich von Manstein
Manstein preparó los planes de la Operación Tormenta de Invierno para liberar al 6to Ejército de Paulus, que comenzó el 11 de diciembre. Movió al 57 Cuerpo Panzer del Teniente General Friedrich Kirchner y lo puso bajo las órdenes del 4to Ejército Panzer del Coronel General Hermann Hoth ubicándolos a 100 kilómetros al suroeste de Stalingrado. Las principales fuerzas del 57 Cuerpo Panzer estaban compuestas por las divisiones Panzer 6 del Mayor General Erhard Raus, 17 del experimentado Mayor General Fridolin von Senger und Etterlin y el 23 de Mayor General Hans von Boineburg-Lengsfeld. Sólo la 6ta división estaba con todo su poder, mientras que las 17 y 23 estaban desgastadas y no en óptimas condiciones.
El ataque del 57 hizo buenos progresos. Al finalizar el primer día la 6ta División Panzer alcanzó Samchin recorriendo un tercio de la distancia que los separaba de Stalingrado. Hasta ese momento, no había entrado en acción nuevas fuerzas soviéticas pero durante la noche del 12 al 13 de diciembre el 13 Cuerpo de Tanques y 4to Cuerpo Mecanizado bloqueó la ofensiva de Hoth. Al mismo tiempo ordenaron al 2do Ejército de Guardias que mantenían el cerco de Stalingrado dar media vuelta para cambiar de posiciones y enfrentar la ofensiva alemana.
Los Panzers cruzaron el río Aksay donde los esperaba el 4to Cuerpo Mecanizado que entabló un combate que se prolongó hasta el 17 de diciembre. Pero, el día 16, 160 kilómetros al oeste comenzó la Operación Pequeño Saturno que se había preparado en previsión a los movimientos que haría Manstein. Los soviéticos destrozaron las líneas italianas y Manstein se vio obligado a retirar al 6to Ejército Panzer para taponar el enorme hueco dejado por la desintegración del Ejército Italiano.
Ultimo intento para liberar a Paulus
La noche del 17 al 18, Hoth organiza un último intento para lograr contacto con el 6to Ejército que se encuentra a sólo 45 kilómetros de distancia de la punta de lanza. Los 37 tanques disponibles de las divisiones 17 y 23 se combinan en el 39 regimiento Panzer de la 17 División Panzer encomendándole la tarea al General Frido von Senger und Etterling, comandante de la 17 División Panzer. A su derecha deben marchar las divisiones Panzer 6 y 23.
Von Senger debe abrir un corredor desde Kolchos hasta Nish Kumskij, cruzar el río Myschkowa y completar los 40 kilómetros restantes, si Paulus no podía intentar la ruptura. La punta de lanza la componía el 63 de Granaderos Motorizados que paralelo a la carretera entre Werchne Kumskij y Nish Kumskij empujó a los rusos que se replegaban en dirección al río rodeados por la 6 División Panzer. El General Senger llegó al puente sobre el Myshkova pero en la ribera opuesta lo esperaba el 4to Cuerpo Blindado soviético que le impedía proseguir. Senger tenía la intención de cruzar el río por Nish Kumskij para luego tomar la ribera norte y dirigirse a Gromoslawka debido a que esa ribera se encuentra a una cota superior a la sur, lo que le daría una buena ventaja para defender las posiciones. Pero, los puentes estaban destruidos, los vados congelados y el enemigo recibía refuerzos y suministros constantemente. La lucha casa por casa diezmaba las fuerzas alemanas y el cruce del río se hacía prácticamente imposible. La 23 Panzer no puede progresar y queda bloqueada en Krugliakoff.
Frido von Senger und Etterling
Ante la imposibilidad de pasar a la otra ribera, Senger decide girar a la derecha para llegar a Gromoslawka por la ribera sur, dejándole la ventaja táctica a los rusos que mantenían el acoso desde las partes altas. Lo peor para la 17 División Panzer es que ya se encuentra en el límite de combustible. A lo largo de la ribera sur del río, se desata una dura batalla donde las fuerzas de Senger pierden la mayor parte de sus oficiales, quedando la punta de lanza al mando de un Teniente primero, después que todos los oficiales superiores del regimiento fueron abatidos: 300 hombres en total. Nish Kumskij peligra y Senger tiene reforzar las líneas, suspendiendo el ataque a Gromoslawka. Mientras tanto la 6 División Blindada que marchó paralela a la 17 de von Senger logró una pequeña cabeza de puente en la ribera norte del río. La última posibilidad de intentar la ruptura la tiene Paulus, pero se niega a tratar de romper el cerco, no sólo por obediencia a Hitler, sino por carecer de medios para atravesar los 40 kilómetros que lo separan del río Myschkowa. El 6to Ejército no sólo estaba escaso de combustible, sino que los efectivos se encontraban en total estado de agotamiento, por lo que difícilmente podrían haber realizado la tarea. Si Paulus hubiera intentado hacer la ruptura significaba que tendría que haber transportado a todo un ejército por un agosto corredor de 100 kilómetros de largo sin tener cómo defender los flancos. Por su parte von Senger estaba también en el límite de sus posibilidades y poco o nada habría podido hacer, no sólo para proteger la retirada de Paulus, sino para garantizar la suya propia. Ya era demasiado tarde.
A Hoth no le quedó otra alternativa que suspender el ataque y ordenar a von Senger y la 6ta División Blindada a replegar sus fuerzas. El último intento para liberar al 6to Ejército de Paulus había llegado a su fin. El día después de navidad, todas las fuerzas de Manstein están en franca retirada.
El 8 de enero de 1943, el General Rokossovsky comandante de las fuerzas soviéticas en el Don, conmina a Paulus a una rendición incondicional a la que Paulus se niega. Dos días después el Ejército Rojo lanza su mayor ofensiva contra la sitiada ciudad. El 14 de enero los soviéticos recuperan el campo aéreo de Pitomik. El día 21 los alemanes pierden la pista de aterrizaje de Gumrak y el 6to Ejército se queda totalmente aislado y sin abastecimientos
Stalingrado (4)Operación Saturno
Una vez concluida la Operación Uranus, lo que venía era un ambicioso plan soviético que debía forzar la ofensiva de los ejércitos del suroeste y del Frente de Voronezh, aplastando al 8vo Ejército Italiano para proseguir hacia Rostov. De esa manera la Stavka esperaba separar al Grupo de Ejércitos del Don de del Primer Ejército Panzer y el 17 Ejército del Cáucaso. El 26 de noviembre de 1942, Vasilevsky envió a Stalin el plan del proyectado ataque que debía empezar el 10 de diciembre. Pero el Stavka analizaba cuál podía la reacción de Manstein para salvar al 6to Ejército. Stalin comenzó a perder la paciencia y exigía que comenzara la Operación Saturno y que simultáneamente se destruyera al 6to Ejército de Paulus. Vasilevsky sabía que no era fácil destruir al 6to Ejército de Paulus que aunque aislado, mantenía todo su poder y sería imposible destruirlo en un enfrentamiento directo. El 28 de noviembre, Stalin consultó con Zhukov quien analizó la situación y llegó a la conclusión que Manstein intentaría liberar al 6to Ejército. En conversación privada entre Zhukov y Vasilevsky, ambos generales estuvieron de acuerdo en que era necesario por el momento cambiar los planes de la Operación Saturno para convertirla en la Operación Pequeño Saturno, con el propósito de enfrentar y contrarrestar los planes de Manstein que parecían inminentes.
Operación Pequeño Saturno
Para llevar a cabo los planes de la Operación Pequeño Saturno, Zhukov ordenó que el 2do Ejército de Guardias que era una de las más experimentadas unidades del Ejército Rojo tomara posiciones para esperar el contraataque de Manstein que intentaría liberar al 6to Ejército de Paulus. Las fuerzas rusas esperarían a los Panzers de Hoth en el río Myshkova a mitad de camino entre las líneas alemanas y las cercadas fuerzas de Paulus. Una vez que los tanques alemanes cruzaran el río Aksay, el 51 Ejército atacaría la retaguardia de la ofensiva alemana con el propósito de embolsar a las fuerzas Panzers en un movimiento de pinzas que separaría la punta de lanza del 4to Ejército Panzer y el 28 Ejército atacaría hacia el oeste para mantener ocupado al 4to Ejército Panzer que se vería obligado a replegarse hacia Rostov. Esperando a la punta de lanza Panzer, la 13 Brigada de tanques estaría bloqueando el paso en el puente del río Myshkova. El plan de Zhukov dio resultado porque los Panzers no pudieron proseguir el avance en dirección a Stalingrado al cruzar el puente sobre el río Myshkova, debido a que estaban en el límite de sus fuerzas y sólo tendrían gasolina para llegar a hacer contacto con el 6to Ejército, quien sin posibilidad de forzar la ruptura del cerco ruso obligaría al los Panzers de Hoth a detenerse en medio de las fuerzas rusas.
Stalingrado (5)Operación Koltso (Anillo)
Hitler insistía en no retroceder ni en Stalingrado, ni en el Don. Manstein perdió la paciencia y exigió que se le diera libertad de acción o que fuera relevado del mando. Hitler, cedió y Manstein envió fuerzas móviles para cerrar las brechas abiertas por los rusos. El resultado fue mejor que el esperado teniendo en cuenta el calamitoso estado de las tropas. El Ejército Rojo, al menos temporalmente, fue detenido, viéndose imposibilitado de llegar a Rostov, pero Manstein se vio obligado a retroceder las líneas y eso distanció a Paulus hasta 250 Km de las líneas alemanas, lo que significaba que era ya imposible salvar al 6to Ejército.
El 6to Ejército se encontraba encerrado en una bolsa hacia la cual apuntaban miles de cañones y cohetes Katyusha. En el norte con el flanco izquierdo junto al Volga se encontraba el 66 Ejercito del General Zhadov, a su derecha el 24 Ejército del General Galanin, cubriendo su flanco derecho estaba el 65 Ejército del General Batov y entre este y el río Karpovka el 21 Ejército del General Chistyakov. Hacia el sur el 57 Ejército del General Tolbukhin y el 64 Ejército del General Shumilov con su flanco derecho pegado al Volga. En la ribera oriental y dentro de la ciudad se encontraba el 62 Ejército del General Chuikov. El plan de Yeremenko como Comandante en Jefe del Frente de Stalingrado, era aniquilar, una por una, a todas las unidades alemanas encerradas en la inmensa bolsa, para luego liberar a Stalingrado.
El 10 de enero de 1943, a las 6:05 de la mañana desde el Cuartel General de Yeremenko, por radio se dio la orden: ¡Fuego! La Operación Koltso estaba en marcha. Durante 45 minutos 7000 cañones dispararon contra las posiciones alemanas. El cerco comenzó a estrecharse. Una a una caen las pistas de aterrizaje impidiendo no sólo la llegada de abastecimientos sino también la evacuación de heridos y de especialistas. Las pocas provisiones llegan en paracaídas.
Enfermera atiende heridos antes de ser embarcados
A lo largo de Stalingrado, entre los bolsones de las aisladas fuerzas alemanas, los parlantes rusos anunciaban día y noche sin parar, "ti-tac, tic-tac, tic-tac. Cada quince segundos muere un soldado alemán. Stalingrado, fosa común." Mujeres y niños emergían como fantasmas de los escombros, tratando de llegar al Volga, pero las ametralladoras de la NKVD los barrían sin misericordia. Muchos alemanes reunían mendrugos de pan que ofrecían a los niños que deambulaban entre las ruinas, a cambio de llenarles la cantimplora en el río. Muchos no regresaban, ametralladoras y franco tiradores los esperaban, vigilantes desde la orilla opuesta. Chuikov comenzaba a dudar y exigía mayores sacrificios para terminar con la resistencia alemana. Parecía imposible que los alemanes pudieran seguir resistiendo, cuando ya no tenían agua, ni caballos para comer.
El 25 de enero el cercado 6to Ejército es partido en dos, los alemanes sólo controlan 90 kilómetros cuadrados de la ciudad. Dadas las circunstancias, a Paulus no le quedaba otra alternativa, que hacer los planes de rendición. El 30 de enero de 1943, Hitler lo promovió a Mariscal de Campo, esperando que siguiera con la tradición de que nunca antes un Mariscal de Campo alemán se había rendido. Pero Paulus, ni murió luchando ni se suicidó.
Al día siguiente, 31 de enero de 1943, el Mariscal Paulus ordenó al 6to Ejército, rendirse el día 2 de febrero. Sólo 90 mil hombres, de los que una vez fueron 600 mil efectivos del 6to Ejército, desfallecientes, enfermos, sin fuerzas y sin medios para proseguir en la lucha rindieron sus armas. Todos comenzaron a marchar a Campos de Concentración. La mayoría no llegaron a los lugares de destino y de todos los restantes, que fueron tratados como criminales de guerra, apenas unos 5 mil lograron su libertad muchos años después.
Stalingrado fue la batalla más sangrienta de la Segunda Guerra Mundial donde más de 300 mil alemanes, perdieron la vida o fueron capturados y los rusos perdieron entre 400 y 500 mil hombres, muchos de ellos a manos de sus propios compatriotas. Más de 100 mil civiles dejaron sus vidas entre los escombros de la ciudad y los suburbios. Nunca podrá saberse el número de vidas rumanas e italianas que quedaron regadas en esos campos de batalla. La Segunda Guerra Mundial en Europa había llegado al punto de quiebre. A partir de entonces la derrota alemana era sólo cuestión de tiempo.


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